BIENESTAR EMOCIONAL, un viaje hacía ti misma.

Imagina por un instante, éste instante por ejemplo, parar. Dejar todo pensamiento de lado, para llevar toda tu atención a la respiración y abrirte a sentir todo lo que acontece libre de juicios.

Entonces, poco a poco, la respiración se va ralentizando, volviéndose más suave y profunda…empezando a sentir unas nuevas sensaciones desconocidas de calma, quietud y plenitud que se abren ante ti.

Y es en este instante en el que te sientes más viva, más conectada y más en paz contigo misma y con la vida que nunca.

Soy consciente de que estás palabras al leerlas te pueden haber parecido muy bonitas, pero muy lejos de la realidad, e incluso una utopía. Y te entiendo, porque cuando empecé mi camino hace muchos años también estuve ahí.

Conozco ese punto en el que parece imposible parar y que la vida se vuelva más amable, más agradable y que todo deje de ser cargas y preocupaciones.

Sé que resulta complicado muchas veces sentirte bien y encontrar ese bienestar emocional que todos anhelamos en lo más profundo de nuestro ser. Porque hay muchos condicionantes externos que nos llevan a vivir bajo esa constante soga de estrés, rabia, miedo, tristeza, enfado… que al final es lo que parece que te aleja de ese bienestar emocional haciéndote sufrir.

Pero si hay algo que he aprendido durante éstos últimos años de mi vida, es que si quiero experimentar algo distinto a lo que vivo en este instante, he de empezar a abrirme a contemplar y considerar esa posibilidad.

Porque igual que otras personas viven con un elevado bienestar emocional, tú también puedes hacerlo.

Solo que hasta ahora, por las condiciones que se han dado en tu vida y, más importante aún, la forma en la que has sabido relacionarte con ellas, ha habido más sufrimiento que bienestar emocional. 

Exáctamente igual que me pasaba a mí y que, oye, honestamente, aún me sigue pasando en muchas ocasiones porque soy un ser humano como tú que aún no he alcanzado la iluminación.

Pero sí es cierto que puedes empezar a hacer algunos pequeños cambios en tu vida para caminar en dirección a ese bienestar emocional que mereces, cambios que yo sigo poniendo en práctica para integrarlos cada vez más en mi.

1. Tus pensamientos no te representan, ni a ti, ni a la vida que experimentas.

Este primer punto es muy retador, pero al mismo tiempo el más transformador. Pues si observas con honestidad, podrás reconocer que la mayor parte de tus pensamientos son juicios hacia los demás, hacia la vida y hacia ti misma.

Como ese pensamiento de que no eres suficiente, de que deberías hacerlo mejor, cuidarte más ,etc. De hecho, ¿cuántos juicios has tenido leyendo este artículo hasta ahora? O solo con el enunciado de este punto.

La vida nos ha regalado el privilegio de poder pensar y razonar, pero en nuestro proceso de crecimiento como personas en lugar de aprender a usar los pensamientos de un modo beneficioso para nuestro bienestar emocional, lo usamos para juzgarnos y juzgarlo todo.

Es natural por el proceso evolutivo que vivimos como seres humanos, pero también es importante que seamos conscientes de esto y empecemos a cultivar un pensamiento más amable, más compasivo.

Mientras no tomes la decisión de dejar de creer todo lo que piensas ahora que te hace sufrir, y te abras a pensar de un modo nuevo que te haga sentir mejor, fomentando ese bienestar emocional, seguirás sufriendo aunque no lo quieras.

Y esto no se trata de no tener pensamientos, de oprimirlos y juzgarlos como negativos…porque entonces estaríamos cayendo otra vez en el mismo patrón.

Se trata más bien de empezar a responsabilizarnos de ellos, de que somos nosotros los que sin darnos cuenta empezamos a creer unos pensamientos y hacerlos cada vez más poderosos…volviéndonos víctimas de ellos.

Pero ahora es el momento de empezar a cambiar esta dinámica y empezar a cultivar nuevos pensamientos más expansivos en pro del bienestar emocional que mereces.

2. Rechazar tus emociones solo te hace sufrir más.

Uno de los pensamientos más intrusivos que tenemos y que afectan gravemente a nuestro bienestar emocional, son los que nos llevan a rechazar y no querer sentir ciertas emociones como el miedo, la tristeza, la rabia, etc.

No es culpa tuya, sino fruto también de nuestra evolución como seres humanos y sociedad. Porque estoy convencido que te podrás sentir identificada con expresiones como: “No estés triste”, “no tengas miedo” o “no llores”.

Tampoco es culpa de las personas que dicen o decían esto, simplemente no tenían el conocimiento, ni la madurez emocional suficiente para sostener esa experiencia emocional desagradable y su única vía de superación fue la negación y el rechazo.

Pero si realmente quieres alcanzar un verdadero bienestar emocional este camino ha llegado a su fin, porque si sigues rechazando tus emociones, entonces sigues rechazando una parte vital de ti…. y ese simple hecho te va a llevar a sufrir inevitablemente por mucho que trates de taparlo.

Todas las emociones son válidas, son naturales, son humanas…y tienen su función. Las rechazamos y nos agotamos en nuestro intento de controlarlas porque les tenemos miedo.

Y les tenemos miedo por el simple hecho de que nunca nos hemos permitido abrirnos a sentirlas y conocerlas plenamente.

En el momento en que decides empezar a abrirte a sentir las emociones, todas, incluídas las desagradables, entonces las conoces y descubres que por sí solas no tienen la capacidad de hacerte daño.

Las emociones desagradables están aquí para ayudarte a conocerte y tomar decisiones más beneficiosas para tu bienestar emocional.

3. Deja de luchar con el mundo exterior y empieza a atender tu mundo interior.

Esta tendencia automatizada de creer todos tus pensamientos y rechazar tus emociones juzgadas como negativas, te lleva a tratar de controlar el mundo exterior para que todo sea como tú crees que debería ser para sentirte bien.

Este es el proceso que yo mismo he vivido y el que veo en las personas que me rodean.

La realidad es que el mundo exterior se escapa mucho de nuestras manos, pues yo no puedo cambiar las decisiones y forma de pensar de otras personas, a no ser que ellas quieran cambiar. 

Lo que sí puedo hacer es tratar cada día de ser el ejemplo que quiero ver en el mundo y, así, desde mi pequeño radio de acción ir impactando en mi entorno.

Pero para ser el ejemplo de lo que quiero ver en el mundo, el primer paso empieza en mí. En poner la atención en mi interior, en responsabilizarme de mis pensamientos, abrazar mis emociones, incluso esas que tan difíciles y desagradables me resultan en muchas ocasiones.

Y así, abriendo tu corazón y tu conciencia a nuevas posibilidades, es que una nueva experiencia se abre ante ti…emergiendo a través de la paciencia y la constancia, nuevas sensaciones desconocidas de calma, quietud y plenitud que se abren ante ti.

El bienestar emocional es un viaje que empezó en ti y solo lo descubrirás en ti. Habrá altibajos, pero cada vez habrá más bienestar.

Deja un comentario